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Cómo se originó “el que tiene amigos tiene un central”

Les había comentado en Mi historia, que ya teniendo una clara motivación y decidida a iniciar el blog, trabajar en la plataforma de WordPress fue el reto mas interesante. Un amigo mío me ayudó mucho a acelerar el proceso. Así me ganó la curiosidad acerca de cuándo y en qué circunstancias habría surgido la frase “El que tiene amigos tiene un central”. Y no estoy hablando del hecho de resaltar el inconmensurable valor de un amigo. Me intrigaba más que el gran valor de la amistad se ilustre con poseer un central azucarero, esa idea parece una adaptación cubana.
Digo adaptación cubana porque se pueden encontrar frases muy similares en referencias tan antiguas como La Biblia.

Como les había prometido, tan pronto me reuní con mis amigos para el próximo café, hice la pregunta. Lo que les cuento a continuación es un resumen; la versión que dió un voraz lector, muy conocedor de nuestra historia. Su idea viene de la lectura del libro “El ingenio” escrito por Manuel Moreno Fraginals.

La adaptación puede tener su origen en la última década del siglo XVIII. Si piensan que es remontarse a algo muy lejano o rebuscado, utilizaré una cita del propio Moreno Fraginals, indicando el origen de numerosas frases que actualmente utilizamos y que tienen su origen por aquellos años…”el vocabulario sexual cubano esta lleno de antiguos vocablos que perdieron la significación directa productora (refiriéndose a actividades dentro de los centrales azucareros o ingenios) y perpetuaron su alusión a la líbido”.

Solo por citar un ejemplo, Moreno Fraginals narra que a la leña apilada se le llamaba “tumbadero”. Se trataba de una acumulación de palos cortados …”amontonados en desorden en las cercanías del ingenio”. Los tumbaderos eran los sitios donde esclavos y esclavas iban a tener sus prácticas sexuales. A esto atribuye el autor el sentido sexual de las palabras tumbadero y palo que perdura actualmente.

El tumbadero dejó su huella hasta nuestros días
Pila de caña “El tumbadero”
Photo by Adrienne Andersen on Pexels.com

En 1792 Cuba se convirtió en el tercer país productor de azúcar de caña. Los propietarios de centrales azucareros contaban entre las personas mas acaudaladas en influyentes en la política de la isla. Tal influencia alcanzaba a España, la metrópolis en aquel momento.
El Capitán General era el representante de la corona española en la isla. Eran regentes en temas de gobierno, justicia y hacienda. Además, eran la máxima autoridad militar en la isla. De tal autoridad se esperaba una actuación imparcial facilitando todas las actividades económicas. Sin embargo, era una figura a la que los poderes económicos luchaban por mantener obrando a su favor.
Para ilustrar esto, la expansión azucarera planteó la necesidad de más tierras para la fundación de nuevos ingenios y más tierras por ingenio. Esta necesidad de tierras se resolvió a expensas de la eliminación de vegas de tabaco y bosques. Esta usurpación de tierras por los intereses azucareros pudo darse por la ayuda que recibieron de los mas altos funcionarios coloniales, cosa que la oligarquía azucarera se encargó de garantizar.
En los años 1790-1796 Luis de las Casas era el gobernador y capitán general de Cuba. La oligarquía azucarera habanera le regaló un ingenio al que él le dió irónicamente el nombre de “Amistad”. Así a través de sobornos y usando testaferros que aparecían como los dueños de esos centrales, Luis de las Casas llegó a tener un segundo central llamado “Alejandría”.
Será que hechos como este dieron lugar a que se instaurara en Cuba la frase “el que tiene amigos tiene un central” con sentido peyorativo? A mis amigos y a mi nos parece posible que así sea.
En cualquier caso, los cubanos utilizamos y seguiremos utilizando esta frase igualmente para resaltar el valor de la amistad verdadera y desinteresada, la que nos mantiene unidos en las buenas y en las malas.

Si quieres saber mas sobre Luis de las Casas https://www.ecured.cu/Luis_de_las_Casas


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